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La pasión offshore de la cúpula empresaria argentina: el caso Macri

La pasión offshore de la cúpula empresaria argentina: el caso Macri

La filtración de los Pa peles de Panamá expuso nuevamente un sinnúmero de abusos cometidos por empresarios, políticos y celebridades a escala mundial. La divulgación de los documentos de la firma Mossack Fonseca dejaron al descubierto las facilidades ofrecidas por la guarida fiscal panameña y, al mismo tiempo, ofreció una muestra contundente sobre cómo funciona un eslabón fundamental en la red global de servicios financieros offshore: los intermediarios o facilitadores.

En el caso argentino, los datos de la firma de abogados mostraron uno de los mecanismos utilizados por la cúpula empresaria para fugar divisas al exterior y ocultar sus patrimonios. Como sucedió con el caso HSBC o las investigaciones del Congreso después de la crisis de 2001-2002, los Papeles de Panama permiten identificar con nombre y apellido las estructuras utilizadas por los sectores dominantes para canalizar rentas y negocios alrededor del mundo. Dependiendo del método de estimación los argentinos tienen entre 236 y 500 mil millones de dólares. Alcanza así hasta el 80% del PBI, por encima de las cifras para Brasil o México. La fuga de capitales no es un fenómeno novedoso en el país sudamericano. Existió a lo largo de toda la segunda parte del siglo XX pero recién se convirtió en una característica estructural de la economía argentina durante la etapa neoliberal (1976-2001) de la mano del endeudamiento externo y la valorización financiera independientemente de la economía. La fuga de capitales no se cortó después de la crisis de 2001-2002 sino que se mantuvo. Hasta el año pasado la salida de capitales se alimentó del superávit en la cuenta corriente (ya no de la deuda externa) por dos canales: 1) el comercial, la sobrefacturación de importaciones y la subfacturación de exportaciones; 2) el atesoramiento en moneda extranjera (el ahorro en dólares billete, una pasión extendida entre los argentinos).

Dentro de ese recorrido fundamental para comprender algunos problemas estructurales del desarrollo económico argentino, la presencia del presidente Mauricio Macri y su familia –es uno de los cinco líderes mundiales mencionados en los documentos de Mossack Fonseca- en el escándalo de los Papeles de Panamá no expone un hecho de corrupción de un funcionario público sino que ofrece una prueba del comportamiento “coherente” de la cúpula empresaria argentina. La firma SOCMA –Sociedades Macri- fue uno de los principales grupos económicos de la argentina. Ese holding controlado por la familiar Macri apareció en los Papeles de Panamá junto con algunas de las figuras más destacadas de la cúpula empresaria del país (los empresarios que no aparecieron en esta oportunidad figuraron las listas de cuentas bancarias en el HSBC de Ginebra).

En el caso de los Macri la revelación obligó al presidente argentino –un adalid de la “transparencia”- a ofrecer precisiones sobre Fleg Trading, la firma no declarada constituida en Bahamas donde figura en el directorio junto a su padre Franco y su hermano menor Mariano. Las investigaciones periodísticas publicadas por los diarios Página/12 y  Tiempo Argentino, dos medios que no contaron con acceso a las bases de datos de los Papeles de Panamá, permitieron reconstruir la historia de esa firma y desmontar el relato del Gobierno argentino sobre la empresa offshore. Apenas se conoció la noticia los Macri ofrecieron una historia de Fleg Trading donde se negaba cualquier irregularidad en el uso de estructuras societarias en paraísos fiscales. De acuerdo al relato oficial: la firma bahameña había sido creada en 1998 para hacer un negocio en Brasil que no se concretó, la mala fortuna obligó a dejarla abandonada durante una década en esa isla caribeña al punto que fue tan escasa su operatoria que ni siquiera tuvo cuenta corriente.

Sin necesidad de conocer a fondo las operaciones del Grupo Socma la propia versión del mandatario argentino generaba un interrogante inmediato: ¿por qué un holding argentino que ya tenía la mitad de sus negocios en Brasil creó una sociedad offshore en Bahamas para abrir una empresa en el país vecino? El caso está siendo investigado por la Justicia Federal pero las pesquisas periodísticas permitieron desmontar punto por punto la versión oficial. La operación en Brasil se llevó a cabo, la empresa no declarada de Bahamas formó parte de ese negocio, hay operaciones vinculada a ese entramado societario donde se movieron más de 11 millones de dólares y los balances demuestran que la empresa operó distintas cuentas bancarias.

Tomas Lukin – Periodista argentino de Página/12

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